En febrero, los precios en Guatemala subían a un ritmo de 1.56% al año. En agosto, a 3.37%. En seis meses, el ritmo se duplicó.
Ese número es lo que el INE llama ritmo inflacionario: cuánto más caro está, en promedio, lo que compra un hogar comparado con el mismo mes del año anterior. No mide si algo es caro. Mide qué tan rápido se está encareciendo.
| Mes | Ritmo inflacionario |
|---|---|
| Agosto 2025 | 1.17% |
| Diciembre 2025 | 1.65% |
| Febrero 2026 | 1.56% |
| Julio 2026 | 2.70% |
| Agosto 2026 | 3.37% |
El año más quieto
Guatemala cerró 2025 con 1.65%: el punto más bajo de toda la serie que el INE publica desde 2012. Tan bajo que quedó por debajo de la meta del Banco de Guatemala, que es 4% con un punto de margen para cada lado.
Y en diciembre, el último mes de ese año, el transporte fue la división que más jaló el índice hacia abajo, y la gasolina, el producto que más bajó.
En ese clima se hicieron las cotizaciones de fin de año, se renovaron los contratos de enero y se fijaron las tarifas de 2026. Con razón: durante doce meses, casi nada se movió.
El péndulo
Ocho meses después, el mismo peso va para el otro lado. En agosto, la gasolina fue el producto que más empujó el índice hacia arriba, y el transporte, la segunda división con más peso en el alza, después de los alimentos.
La Junta Monetaria lo explicó en dos partes: se terminó el subsidio a los combustibles, y llegaron presiones de precios desde afuera. Afuera, el petróleo que sirve de referencia para Guatemala promedió US$83.90 por barril en agosto: 29.34% más caro que un año antes. Y la misma Junta advierte que, si el conflicto en Oriente Medio escala, el golpe al precio del combustible puede durar más.
Un péndulo no avisa cuando cambia de dirección. En el punto más alto de su recorrido parece quieto, y ahí es cuando más engaña. Enero de 2026 se sentía así: precios quietos, combustible barato, nada que ajustar.
Qué le pasa a un precio fijado en enero
Suponga un contrato anual firmado en enero, con un margen de diez quetzales por cada cien que factura. Si desde entonces sus costos subieron lo mismo que el índice general —2.95%, la inflación acumulada de enero a agosto— y su precio se quedó donde lo firmó, ese margen ya no es de diez. Es de Q7.35.
Nadie le bajó el precio. Le subieron el piso.
Más de una cuarta parte del margen, sin que nadie firmara nada nuevo. Y el contrato todavía corre hasta diciembre.
(Es un ejemplo de trabajo, no un dato de mercado. Supone que todos los costos suben al ritmo del índice general; en la práctica, cada costo sube al suyo.)
Por qué no es una emergencia
En julio, la inflación todavía estaba debajo de la meta. En agosto, con 3.37%, entró al rango. La Junta Monetaria mantuvo su tasa de interés líder en 3.50% el 26 de agosto, y sus pronósticos apuntan a que la inflación se quede dentro de la meta en 2026 y en 2027. Nadie está hablando de crisis, y esta pieza tampoco.
Lo que cambió no es el nivel. Es la dirección. Después de un año en que revisar tarifas no hacía falta, dejar de revisarlas se vuelve costumbre, y el péndulo ya va de vuelta.
Y coincide con otra mesa. Como contó la Corriente Nº 07, el salario mínimo de 2027 se está decidiendo este mes. Esa discusión ya no se hace con precios quietos.
Lo que todavía no se sabe
No encontramos publicado, al 10 de septiembre de 2026, cuánto del alza del petróleo ya llegó a los precios finales en Guatemala, ni cuánto de su propio aumento de costos están trasladando las empresas a sus clientes. Si ese dato existe, escríbanos.
Tampoco se sabe hacia dónde sigue el péndulo. Si el petróleo se calma, puede volver. Por eso esta pieza sale con una apuesta escrita:
Por dónde se empieza
No por esperar el dato de diciembre.
Se empieza por separar sus precios vigentes en dos grupos: los que fijó antes de julio y los que fijó después. Los primeros se calcularon con el péndulo del otro lado. Esa lista se puede hacer hoy, y convierte la próxima conversación con cada cliente en una cuenta, no en una sorpresa.
Saber cuáles de sus clientes aceptarían un ajuste y cuáles se irían con el primero que no lo haga es trabajo de mercado, no de contabilidad.
- Instituto Nacional de Estadística (INE), Índice de Precios al Consumidor, agosto 2026, año base 2024, publicado el 7 de septiembre de 2026. Ritmo inflacionario de agosto y julio de 2026 y de agosto de 2025; inflación acumulada de enero a agosto; incidencias por división y por producto; precio internacional del petróleo de referencia (apartado de variables exógenas).
- INE, Índice de Precios al Consumidor, diciembre 2025, año base 2024, publicado el 7 de enero de 2026. Ritmo inflacionario de 1.65%, punto más bajo de la serie de diciembre de 2012 a diciembre de 2025; incidencias negativas de transporte y gasolina.
- INE, Índice de Precios al Consumidor, febrero 2026, año base 2024. Ritmo inflacionario de 1.56%.
- Banco de Guatemala, comunicado de prensa de la Junta Monetaria, 26 de agosto de 2026. Tasa de interés líder en 3.50%; meta de inflación de 4.0% ± 1 punto porcentual; explicación del alza reciente y pronóstico para 2026 y 2027.
El margen de diez quetzales por cada cien es un ejemplo de trabajo, no un dato de mercado.